El Árbol de la Libertad de Llançà

Siempre he pensado que los árboles dentro de las ciudades y pueblos son como un recordatorio de la humanidad, valioso recordatorio en un tiempo en el que las pantallas y la luz artificial cada vez copan más la atención de la población. Pero su valor es aún mayor cuando se tratan de árboles longevos, cuando tienen un valor ideologico o están situados en lugares emblemáticos como la plaza del pueblo. Estos tres requisitos los cumple el Arbre de la Llibertat de Llança, un gran plátano centenario situado en medio de la plaza Mayor, que está dentro del catalogo de árboles protegidos de Cataluña. Su longevidad supera el siglo y en 2023 el árbol alcanzará los 150 años, momento propicio para que se realicen algunas celebraciones a su alrededor.

Este platanero de la especie platanus hybrida situado en el mismo centro neurálgico de la villa ha visto la población canviar y transformarse desde que fue plantado en 1873, junto con otros muchos árboles de la libertad, plantados en Cataluña y otras partes de España. Por ello es un punto de referencia en común para varias generaciones. Su llegada al pueblo se debe a que a partir de la Revolución Francesa diferentes poblaciones conmemoraron este echo clave en la historia de Europa plantando un árbol en un lugar público, normalment en las plazas más importante del pueblo.

A partir de que el árbol fue plantado en la plaza se convirtió en un símbolo de la libertad para los vecinos de Colera, por ello al final de la Guerra Civil Española, un grupo de soldados del régimen de Franco que acabava de ocupar Cataluña quiso cortar el árbol, como parte de las medidas de supresión de los símbolos liberales. El platanero sobrevivió gracias a la intersección del rector, que hizo valer su grado de militar de capilla castrense para salvar el árbol que presidia la plaza y era un valor para todo el pueblo. Mucho más tarde, en el 1990, ya en plena democracia, fue catalogado como árbol monumental.

En el caso del Árbol de la Libertad de Llançà, situado en su Plaza Mayor, cerca de su iglesia, más de un siglo de edad le han valido para superar un altura de 10 metros. Para el viajero que no conoce su historia el árbol es bello y ofrece un lugar bonito en el que tomar un café en verano, disfrutando de la sombra que ofrece su follaje.  Hasta el año 2000 el platanero tenia un zócalo de piedras con el emblema del pueblo (tres lanzas) y la inscripción 1864, recordando su origen y su simbolismo. Hoy en dia estos elementos ya no están en la plaza, por ello está bien traer con este artículo su origen, y así dejar que la imaginación vuele alto mientras uno se toma el café bajo su protectora aura.

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