Ruta del Paseo de las Murallas de Girona

El origen de la ciudad de Girona se estima en la actualidad en la fundación de una ciudad romana, Gerunda, aproximadamente el primer siglo antes de Cristo, durante las Guerras Sertorianas. Por ello las murallas de Gerona son el resto más antiguo de la ciudad. La construcción que se puede ver en la actualidad no son las defensas originales, sino la ampliación de ellas que se realizó durante la Edad Media. El conocido «Passeig de la Muralla» forma parte de un recorrido más largo, conocido como Camí de Ronda, que da la vuelta a la ciudad antigua.

La ruta por las murallas

Aunque también se puede visitar en sentido contrario, la ruta que te proponemos empieza en el extremo norte de las murallas. Iniciamos nuestro camino en el monasterio de Sant Pere de Galligants, un punto que consideramos perfecto para iniciar una visita al casco histórico de la ciudad. En el interior del monasterio está el Museo de Arqueología de Cataluña, en el que podrás ver una exposición permanente de las diferentes culturas antiguas que han habitado la ciudad. De esta forma nuestro punto de partida será un repaso por la prehistoria de estas tierras.

Imagen de la entrada del monasterio de Sant Pere de Galligant Girona

Entrada del Monasterio de Sant Pere de Galligant

Tras la visita al museo, o bien directamente, buscaremos unos curiosos jardines cercanos al río seco de Galligants y las escalinatas que allí encontrarás que dan acceso a las murallas. El inicio de la ruta supone subir nada más y nada menos que 230 peldaños de las escaleras metálicas. Una vez estemos en la parte superior de la muralla el recorrido se convierte en un suave paseo. En esta primera parte estarás andando sobre las antiguas murallas carolíngias, consturidas en el siglo IX, cuando Girona estaba bajo el control de los francos y era una marca.

inicio muralla girona

Escaleras metalicas y punto de inicio de la ruta de las murallas de Girona

Siguiendo el recorrido se pasa por varios miradores y percibiras un cambio claro en la construcción de las murallas. El cambio se produce porque has dado un salto en la historia para pasar a la muralla medieval, la que se construyó entre los siglos XIV i XV, estando Girona ya integrada en el Principado de Cataluña y la Corona de Aragón. A mitad del recorrido de la ruta se alza la Torre mirador de Sant Domenec, lugar en el que podemos hacer un alto en el camino, recuperar el aliento y reflexionar ante el magnífico espectáculo que nos depara la vieja Gerona contemplada a vista de pájaro.

El final del paseo por las murallas de Girona que te propongo se realiza en la zona conocida como “El jardín de la Infancia”, situado junto al río Onyar. De esa manera tendréis la ocasión de visitar otro tipo de fortificación mucho más moderna que la que usaron los romanos, los francos y las tropas de la cristiandad. Se trata de un refugio antiaéreo construido durante la guerra civil española que se encuentra justamente a los pies de la muralla. Esto sirve como colofón histórico, a modo de explicación de como las antiguas fortificaciones se volvieron inútiles contra las nuevas máquinas de guerra: la artillería pesada y la aviación.

Foto en grupo desde las murallas con la Catedral al fondo

Impresionantes vistas de Girona y su catedral desde un mirador de las murallas

Qué puedes ver durante el paseo

La ruta por las murallas permite al turista elevarse y tener una visión panorámica de la ciudad. en la que destacan elementos históricos como la Catedral de Gerona, la torre del campanario de la iglesia de Sant Félix y el río Oñar. Aparte del precioso paisaje y de las fotos que puedes tomar de los patios y jardines ocultos de la zona posterior del casco histórico tambien te puede servir para orientarte. Por ese motivo es una visita, que además de ser gratis está recomendada como punto inicial para aquellos que van a pasar un fin de semana turístico en Girona.

Desde las murallas se puede divisar con facilidad la zona que ocupaba la ciudad romana y durante la Edad Media a un lado del río, además de la expansión moderna que ha tenido en los últimos siglos. La vista desde lo alto de la muralla es hermosa. En la distancia si el cielo está despejado se pueden divisar los Pirineos, en cambio a nuestros pies serpentean las estrechas callejuelas que forman el barrio judío. Podrás contemplar los esbeltos campanarios de las iglesias, la majestuosa estampa de la catedral recortándose en el horizonte. En el extenso mar de tejas que cubre casas, edificios religiosos y palacios señoriales verás que asoman preciosos jardines que permanecen a salvo de miradas curiosas ocultos tras altas tapias.

Cuadro del asedio de Girona en 1809 de Ramón Martí Alsina

Cuadro del asedio de Girona en 1809 de Ramón Martí Alsina

La historia de las murallas de Girona

La situación geográfica de la ciudad y su importancia estratégica hicieron que la ciudad romana de Girona estuviera fortificada desde sus inicios y que con el tiempo sus muros evolucionaran para poder proteger a sus habitantes. De echo una parte importante de la historia de esta edificación consiste en los asedios que tuvo que soportar a lo largo de siglos, desde los inicios de la Edad Media, hasta el siglo XIX.

  • Asedio de Girona de 793 d.C por Abd al-Màlik. Las tropas del Islam llegaron a combatir contra los francos, que en aquel momento eran los que controlaban el norte de Cataluña.
  • Asedio de Girona en 827 durante la Revuelta d’Aisso. En este caso fueron las tropas de los condes catalanes y las fuerzas francas las que se enfrentaron.
  • Asedio de Girona en 1285 por la Cruzada contra Pedro el Grande. Felipe l’Ardit comando sus tropas contra la ciudad de Girona, de acuerdo a la cruzada que el Papa de Roma, Martín IV.
  • Asedio de la Força Vella en la Guerra civil catalana. En 1462 se ocupó toda la ciudad excepto el núcleo más antiguo, que resistió hasta que el ejercito francés de Luis XI levantó el cerco.
  • Asedio de 1653. Durante las numerosas guerras entre España y Francia, la ciudad de Girona sufrió tres asedios importantes. Este fue el primero.
  • Asedio de 1684.
  • Asedio de 1694.
  • Asedio de 1711 durante la Guerra de Sucesión. La ciudad fue asediada por las tropas borbónicas, que consiguieron entrar en ella y saquearla.
  • Primer asedio de 1808. Durante la la Guerra del Francés.
  • Segundo asedio de 1808, tras levantar el sitio a la ciudad el ejercito francés volvió a rodear la ciudad, que siguió resistiendo.
  • Asedio de 1809. Fue el tercer intento de capturar la ciudad por parte de los franceses y está vez tuvo éxito. La resistencia fue heroica y por ello existen varios cuadros que rememoran la valentía de la ciudad de Gerona.

 

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